La clásica foto de navidad

Este es el típico domingo en el que no tienes nada en la agenda, nada planificado. Así que es el día perfecto para pasar tranquilo en casa y con la familia. Solemos aprovechar estos días para dedicarnos a la culinaria preparando algo deliciosamente rico y no habitual, tarea en la que nos involucramos los tres.

También es el típico día que aprovechamos para hacer una sesión fotográfica de estudio casero, y hoy con más ganas aún porque se acerca la Navidad y queremos repetir y hacer la típica postal navideña para la familia y los amigos.

El año pasado fue un exitazo, además también es un recuerdo bonito y un precioso adorno para el árbol de navidad.

Y bueno, lo admito, la verdadera razón es que somos muy navideños en casa y nos encantan éstas cosas!

 

 

Tengo que decir que ahora Luca es más mayor y necesita de motivaciones para involucrarse, así que ahí estamos su madre y yo intentando vender el proyecto de hacer fotos como si fuera la cosa más divertida del mundo. Tenemos suerte porque no nos cuesta mucho, pues Luca ve el momento de las sesiones fotográficas como si de un juego se tratara porque siempre acaba haciendo cosas interesantes. De hecho siempre me ayuda a colocar las luces, y hay que ver como le gusta encender y apagar los iluminadores!

 

 

Para la foto de hoy tengo algo en mi mente, aunque claro, tengo que respetar las ganas de mi hijo. En el fondo la mejor foto es la que le retrata haciendo lo que él quiere porque solo así tendrá una expresión feliz y perfecta. Es por eso que a menudo termino haciendo decenas de fotos distintas a la que tenía pensada, y que superan con creces las expectativas.

Ahora es cuando voy a abrir un pequeño paréntesis, es que hacía mucho que no hablaba de técnica y de consejos y lo echaba de menos. Es muy bonito y te hace muy pro colocar todas tus luces y flashes para construir un sistema maravilloso de macro y micro iluminación. Y si estuvieras fotografiando una manzana sería perfecto. Pero estás fotografiando a un niño que lo que quiere es esconderse en la cesta o saltar fuera de ella y no quedarse en el punto exacto donde habías pensado que se quedara.

Además, como es en mi caso, si vas a fotografiar en un espacio pequeño tienes que tener mucho cuidado a la luz que se refleja por un mueble blanco o por una pared (luces parásitas), de ahí el uso de la micro iluminación (ya he hablado anteriormente del uso un snoot), para evitar que la luz reflectada contamine nuestro sujeto.

 

Esta era mi iluminación. Perfecta si Luca hubiese estado apoyando manos y la barbilla en el borde de la cesta en vez de estar de pié y apoyando los codos. Así que decido subir la luz del snoot para que le ilumine el rostro en vez de los bracitos. Y, como si lo hiciera adrede, él decide ponerse en la posición original que tenía en mi cabeza…

 

 

Pero claro, la luz ya estaba subida y de hecho se puede apreciar en sus rizos y en el gorro ligeramente sobreexpuesto… No ha quedado nada mal, para ser sincero, pero ya no tenía ningún sentido mantener encendido el flash con el snoot.

Es por eso que vuelvo a repetir, la micro iluminación es muy interesante a no ser que estés fotografiando pequeños bichillos que se mueven constantemente. Al final, puedes dejar la perfección técnica a un lado y recurrir a lo simple. Un simple softbox fue necesario para las demás fotos.

 

 

 

Cierro el paréntesis y te deseo una feliz navidad! Da igual que saques fotos bonitas o no, lo importante es, como siempre, que aproveches el tiempo para estar feliz con tu familia.

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